Vinos de Hielo

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Alejandro Urdiales Molina. Feb 10

 

Vinos de Hielo: Una Vinificación Extrema

Mucho se ha dicho sobre los Vinos de Hielo con más o menos acierto. En estas líneas vamos a intentar humildemente acercar este magnífico producto de la forma más objetiva posible, pretendiendo liberarlo del peso de algunas dudas, no de todas, lo más sencillamente que sepamos.

Aquel es el título que Donald Ziraldo y Karl Kaiser, los padres de los Vinos de Hielo canadienses, dan a uno de los libros que más profundizan en este tipo de elaboraciones, entendiendo como una Vinificación Extrema, aquella en la que se lleva el viñedo o las uvas al máximo de sus posibilidades. Y es ahí, en el extremo, donde suceden cosas excepcionales.

Hay tres principales países productores: Alemania, Canadá y Austria. El primero produce en torno a 1.000.000 de litros anuales, repartidos entre todas sus regiones (Mosel-Saar-Ruwer, Nahe, Pfalz, Rheingau, Rheinessen, etc.) mientras que de los casi 900.000 litros que produce Canadá, algo más del 85% se elabora en Ontario. Austria por su parte, es responsable de apenas 150.000 litros. Es por esto, por lo que nos centraremos en Alemania y Canadá, el primero de una forma general y el segundo orientado a la región de Ontario, concretamente la Península del Niágara, dónde crece el 80% del total de uvas producidas en Canadá.

Un poco de historia

Hablar de la historia de los Vinos de Hielo es hablar de la historia de Alemania en este sentido. La mayoría de los autores tanto de un lado como del otro del Atlántico, coinciden en situar el nacimiento de los Vinos de Hielo en la región de Franconia en 1794. Como una gran parte de los descubrimientos de la Historia, por casualidad. Existe una versión “romántica” que dice que en aquella época un señor a caballo, a modo de correo, anunciaba que había llegado el momento de vendimiar. Aquel año cayó enfermo y no pudo dar el aviso. Cuando por fin pasó cabalgando por los viñedos, una helada había congelado la uva y el mosto surgió excepcionalmente concentrado y dulce. La otra versión cuenta que fue una helada temprana la que congeló las uvas sin más en el momento de recoger la cosecha. La verdad es que las dos son creíbles.

La siguiente referencia de este excepcional producto la encontramos en 1858 en Rheingau. Schloss Johannisberg, una bodega instalada en la zona desde el siglo VIII, fue el responsable del primer Vino de Hielo hecho a conciencia. Desde ahí hasta los años '60 del siglo XX, es decir, en más de 100 años, apenas hay documentadas 10 elaboraciones de este vino. Hay que tener en cuenta, que producir Vino de Hielo supone correr un riesgo muy alto para las bodegas, ya que por la época del año que se baraja, el viñedo se expone a todo tipo de enfermedades (mildiu, oidio, botrytis, etc.) y peligros (tormentas, vientos, pájaros, etc.), por esto, si no existía la demanda, era muy difícil crear la oferta.

En la ley del vino alemán de 1971, aparece por primera vez el término Eiswein. En este caso acompaña a otras categorías en la forma Spätlese Eiswein y Auslese Eiswein. Entendemos (aunque esto no está contrastado que el Spätlese indicaría una helada más temprana y quizá el Auslese correspondería a una elaboración en la que se asumirían más riesgos esperando a heladas más fuertes y tardías, con la consecuente mayor maduración de las bayas. En cualquier caso, en 1982 en Alemania y en 1983 en Canadá, aparece por fin la categoría Eiswein y Icewine respectivamente, de forma individual y con una legislación específica para su elaboración que más adelante trataremos. Comienza la Historia Contemporánea de los Vinos de Hielo.

Climatología en Alemania

Alemania, por su ubicación geográfica, debería tener un clima frío y húmedo, pero la influencia de la Corriente del Golfo de México que en algunas zonas de su recorrido supera los 1000 Km. de anchura (casi como nuestro país) y que muere en el Océano Ártico, le otorga un clima templado. La influencia se hace menos latente conforme avanzamos hacia el Este-Sureste del país. Por esta razón el grueso de las regiones alemanas de elaboración se concentran en la parte más occidental posible, dentro de una latitud que permita a la uva madurar en óptimas condiciones. Cabe recordar que históricamente* la vid por encima del paralelo 50 no madura bien (*Hoy día con el Cambio Climático algo está cambiando, pero hay voces más autorizadas que yo en este sentido).

La época más lluviosa es el verano, por las masas de aire tropical que se enfrían muy rápidamente en esas latitudes. Esta es una de las razones por la que los mejores viñedos se sitúan en las laderas de las cimas formadas en los valles de los ríos, en forma de terrazas, buscando un buen drenaje del suelo, y con una buena orientación solar. Los ríos a su vez, reflejan el sol en los viñedos, aumentando sensiblemente su acción. Las precipitaciones medias oscilan entre los 600mm anuales de Mosela, Nahe, Palatinado y los cerca de 700 de Rheingau, hablando siempre de precipitaciones totales, es decir, en forma de lluvia o de nieve.

La temperatura media anual del país es de 9° con una amplitud térmica de entre 15 y 20, siendo la temperatura media estival de las zonas de producción alrededor de los 20°, lo que permite a la uva alcanzar una buena maduración.


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