En la modalidad de cocina tradicional, el premio ha sido para un potaje de Semana Santa presentado por la Cofradía del Pobre y la Esperanza.
En la modalidad de cocina de innovación, ha ganado la torrija con crema de limón caramelizada de Eduardo Marco, un estudiante de la Escuela de Hostelería del Castillo del Marqués.
Y en la modalidad de cocina de restauración, el premio ha sido para el bacalao cofrade del Bar Cofrade.
Por último, el bar Jordi Tapas ha conseguido el premio especial al mejor ajobacalao.
Desde éstas líneas queremos dar la enhorabuena a los profesores Francisco Alamo y Pedro Compañy, por el trabajo realizado con su alumno.
Os dejamos algunas imagenes del concurso.




